lunes, 23 de junio de 2014

Y ese día llego...



El que creía muy, muy lejano. Así de repente, sin planearlo y sin pensarlo demasiado, decidí que ya era hora que mi vida tomara un rumbo distinto al que llevaba. No hice semana, ni mes, ni gira de despedida, ni siquiera puse una fecha especifica para mi retiro, a decir verdad lo había pensado pero lo veía a lo lejos y por la orilla. pero de repente encontré mi destino sin querer, sin saber, dice una canción.

Y hoy dije hasta aquí, se acabó. Mi trabajo como escort me dio muchas satisfacciones pero espero no regresar. No me fue nada mal, pero si hay grandes precios que pagar por ser una prosti y uno de ellos fue tener doble vida con las mentiras y el estres que esto conlleva. Trate de ser yo misma pero a la larga y a la corta comprendí que sería muy difícil que mi verdadera yo aguantara tanto, estres, desmadre, desplante y doble moral, yo no tenía  problema con ser prostituta pero los demás sí. Entonces surgió de entre la olas Samantha Mar una chica hermosa, sexosa y desmadrosa... jaja... esa que enfrentaría al mundo con la cara descubierta y muy en alto, que no sabía que existía en mi, pero teníamos algo en común Samantha y yo eramos más cabronas que bonitas. Hubo un tiempo en que me negaba a aceptar que había y hay dos mujeres viviendo en un solo bello y escultural cuerpo... jaja.. Yo creía que la que iba a las citas era yo, pero a la cama con los clientes iba la cachondisima, alocada, desamadrosa, extrovertida y sensual Samantha Mar, sí, con nombre y apellido, un mujeron que se quería comer todos los penes del mundo y que ya hacía un tiempo que había desplazado a O... A O la guardé para cuando mi vida fuera menos agitada y ese momento llego, hoy empezaré a enfrentar la vida con mi verdadero nombre y personalidad porque O es tierna, sensible, divertida, directa, culta, bonita y algo nerd, O es la niña buena que se quiere comer al mundo... jajaja... Sí, tengo problemas... Doctor psiquiatra.

En verdad fue un placer compartir con muchos de ustedes momentos deliciosos, ideas inspiradoras, sueños, problemas, fiestas y ricos pedazos de tiempo.
No se si vuelva, no aseguro que no caeré en tentación, pero eso sí, no estaré de vuelta la siguiente semana, ni el mes que sigue, espero que mi nuevo proyecto de vida dure mucho porque no es solo un proyecto es un sueño de siempre que ahora se hace realidad.
Estoy muy agradecida con todos los que hicieron posible que yo cumpliera muchas metas y también porque se dieron un tiempito para conocerme y ser parte de estos tres años de samyaventuras. Y a los que se convirtieron en mis amigos no estarán en mis recuerdos sino en mi vida.
Gracias a mis clientes, amigos, admiradores, lectores y detractores sin ustedes mis logros no se hubieran realizado, sin ustedes mis samyaventuras no hubieran sido tan ricas.

No se si siga tuiteando o escribiendo en este blog, tal vez por un tiempo mis redes sociales estén inactivas mientras pienso que hacer con ellas. No se tampoco si de una vez por todas desaparezco a Samantha Mar, no se si ella siga inspirándome a seguir poniendo los dedos en el teclado, pero todavía hay mucho que contar y es muy seguro que ella le siga poniendo sal y pimienta a mi existencia al recordar todas esas cosas que viví en tres alocados años.

En fin hoy es mi cumpleaños y mi mayor regalo yo me le he dado: Un nuevo rumbo, un nuevo comienzo y una nueva vida.
Hoy 23 de junio de 2014, emocionada con lágrimas en mis ojitos y oyendo las mañanitas de fondo,  me retiro y me despido del sexo servicio. Hoy ese día llego.

Gracias Totales.



martes, 25 de marzo de 2014

Expresión Oral


De esas veces que la boca no solo sirve para hablar. De esas veces que una termina viendo estrellitas, el corazón agitado, el cuerpo alterado y la pussy latiendo.  De esas veces que una recuerda y añora orgasmos de antología dignos de contar.

Llego al hotel Roma Amor mi otra oficina, que ya se convirtió en la general por la cercanía a mi domicilio y además de que por fin en la Roma-Condesa hay un hotel a-cogedor, tan bonita zona pero con hoteles refeos. En fin, como iba diciendo llegué a la habitación, toque y una caballero maduro me abre la puerta, después me abrió otra cosa… jajaja… Ya se sabe que antes de coger de lo lindo con mis clientes cachondos hago un ritual de limpieza: lavado de dientes, manos y mi concha de vainilla… jaja… El muchacho se notaba tímido y nervioso pero como mi lengua no solo sirve para chupar caramelos, rompimos el hielo con una plática fogosa , él y el ambiente se fueron relajando y yo quede en lencería, nos acercamos y no nos separamos, cachondeo sabrosón al por mayor. No más de recordar las maravillas que hizo entre mis piernas se me pone la piel chinita, me estremezco y hasta ganas me dan de marcarle ahora yo, para repetir esa mega sesión de orgasmos que me dio. Francamente sigo pensando en que no me equivoqué de profesión, pues los gajes de mi oficio son de lo más ricos.

Al señor tímido y callado, se le soltó la lengua pero entre mis piernas. Después de darnos unos besotes bien afrancesados,  tocarme delicadamente el clítoris con el dedo medio y succionarme las bubis, el bajo primero hacia el pozo de los deseos… jaja…  No me dio tiempo de ponerlo a tono con mis labios, pero bueno al tocarlo lo sentí más que entonado. Y así suavecito con besitos ricos, lengüetazos magistrales y succiones deliciosas me fui desconectando de la realidad, en la habitación solo se oían mis gemidos y sus lamidas sobre mi clítoris. Le pedí más, y más, y más, no tenía intención de dejar aquello a medias y el tampoco porque no replicó a mi petición de  seguir dándole rienda suelta a su boca contra mi pussy.

Con mi mente y mi cuerpo concentrados en el placer, ocurrió lo inevitable me vine, me fui, exploté me estremecí, la petit mort no fue petit ¡fue enooorme! y claro ¡Griteeé! Después de todo eso separé su cara de mi conchita ultra sensible, le di un besote y con toda esa humedad que traía allá abajo ya quería invasión, guerra y lucha cuerpo a cuerpo, pero no sin antes devolverle el favor y darle sus buenas mamadas, la verdad, soy muy mamona. Ya no aguantaba ni el tampoco ¡Yo quería más! Y él pues también. Se recostó me monte y ¡uf! Movimientos sexys belidancisticos sobre su miembro y otro orgasmo, le pedí  cambiar a misionero, y luego así y así y que aguante del señor pero acabó. Después de descansar de tanta agitación platicamos un rato sobre mi veganismo, maltrato animal, fiestas y calenturas. Breve pausa y segundo tiempo de misionero, vaquerita invertida, cucharita y chupaditas para rematar con la ordeña… jaja… Terminó y yo también ¡Pero que rico!

Al salir del hotel otro caballero agenda su cita. Una hora después me encuentro  de nuevo en el Roma Amor retozando de lo lindo con otro señor reservado, pero igual de expresivo entre mis muslos, con él, el 69 fue glorioso, me tarde más en venirme en esta sesión pues ya venía de la anterior con varios mega orgasmos. En fin, que yo arriba de él moviendo mi pelvis despacio con mi clítoris sobre su boca y subiendo y bajando mi lengua en su pene otra vez exploté, y sí, otra vez grité y me retorcí de placer; me separé de su boca y seguí con mi faena, le tocaba a él sentir las delicias que hace  mi lengua y claro le extraje todo el veneno… jaja…

Quisiera seguir escribiendo sobre todas estas deliciosas experiencias pero ya alargué demasiado este relato, son tantos, casi la mayoría de los hombres con los que he estado que quieren hacerme disfrutar, que llenaría páginas y páginas tratando de describir tanto placer. Pero por ahora, solo me queda agradecerles a todos mis clientecitos bellos esos ricos momentos. Y a pesar de que la mayoría son calladitos, yo les puedo asegurar que tienen diez en expresión oral.

Mil y un besos. 

domingo, 2 de marzo de 2014

Leyenda Urbana...


Había oído de ese maravilloso cliente guapo, joven, espléndido y buen amante, ese que a todas en nuestra vida de putería nos toca…  y a mí ya me tocó y me cogió.

La verdad yo realmente dudaba que existiera, creía era una leyenda urbana, un mito, una fantasía que se quedaría en fantasía como muchas otras que tengo, no digo que no me han tocado clientes espléndidos, jóvenes, buenos amantes, guapos, detallistas  de todo un poco, pero la verdad, siendo bien sincera no me había tocado el paquete completo, tal vez la suerte no había estado a mi favor.

Un día más en la gran ciudad, me levanto de la cama dando tumbos con los ojos medios abiertos, llego a la regadera y con el agua tibia recorriendo mi cuerpo acabo de abrirlos por completo. Ya despierta y como nueva comienzo a recibir llamadas y a llenar la agenda. Un chico hace cita para las cinco treinta, pregunta si me queda bien el hotel Bonn le contesto que me queda perfecto. Era temprano así que tenía tiempo para ponerme mona y hacer otras cosas pero en lo que me ponía más bella de lo que soy y comía se hicieron las tres treinta, sonó el cel. Y el chico me dice que ya está camino al hotel ¡Ups!  Se adelantó, en fin, no había problema  ya estaba, bañada, peinada, comida, ya  nada más faltaba la cogida. Llego al hotel, toco a la habitación y ¡Oh my good! Un chico muy bien parecido abre la puerta, ya casi le preguntaba ¿Dónde está el cliente? Jajaja…  disculpen la emoción clientes hermosos, pero sí, estaba guaperrimo,  traté de guardar compostura y no abalanzarme sobre él para comérmelo a besos, tras una breve plática introductoria a la práctica cogitoria, me suelta: -Las fotos se quedan cortas, eres más bonita en persona- ¡Uuuuuyyyy!!! No más porque no traía rebozo sino lo muerdo… jijijiji … y miren que yo no me río así, yo me rio jajajaja y en ese momento solté ese risita pendeja.

 Hice mi ritual de limpieza, mientras el me esperaba en  la cama medio me encueré y ahora sí me le fui encima  como si nunca hubiera cogido, me correspondió con besos deliciosos olía taaaaan rico ¡hombre perfecto!  Él seguía vestido, comencé a quitarle la ropa,  sin tela de por medio le acaricié el pene de tamaño y dureza perfectos,  como para la hija menor de mi mamá, ósea se yo, desabrochó mi bra  y su boca fue directo a mis pezones, no me contuve gemí, jadee y mis dedos se hundieron en su pelo, mientras los suyos entre mis piernas  ¡Uf! ¡Uf y recontra uf! Claro que se dio cuenta que se dio cuenta que no necesité mucha motivación para estar bien ultra requete empapada, con besos recorrí su torso hasta llegar a su pene erecto y de-li-cio-so. Sí, tengo una fijación oral súper cañona, todo quiero meterme a la boca y en esta ocasión no perdí oportunidad para darle rienda suelta a mi lengua recorriendo ese miembro delicioso, disculpen por repetir tanto delicioso, pero todo estaba rebueno, estoy emocionada. Mientras mis labios se mantenían ocupados, sus manos estaban sobre mi clítoris,  me vine y siempre después de que eso pasa me convierto en el monstruo come penes ¡Quiero verga ¡ ¡Quiero verga! y ¡Quiero verga! Con voz entrecortada y agitada le pregunté: -¿Me la metes? - No sé si contestó, lo enfundé, me ensarté y lo cabalgué despacio pues no quería que el muchachón acabara, en mi pensamiento malévolo y egoísta quería tener más orgasmos, no aguanté mis caderas adquirieron vida propia nos movimos al mismo compás, sin separarnos seguimos de misionero, aquello era la gloria y la locura – ¿Te gusta? - me pregunta  -Me encanta, siente como me tienes- le contesto.

Lo veía tratando de guardar en mi memoria su cara de éxtasis y otra vez me puse sobre  él, ya no sabía si me movía o no estaba en otro mundo orgasmo tras orgasmo, hasta que me saco del trance orgásmico al decirme que iba a acabar, era justo ya lo había usado demasiado para mi placer. Así que con embestidas más potentes y un fuerte gemido terminó la primera ronda sentí los latidos de su descarga y con la esperanza de que no se bajara, con los labios de arriba lo besé y con los de abajo le exprimí hasta la última gota. Sudada, despeinada y mi pussy escurriendo me levanté de la cama, fui a darme una ducha.

 En el intermedio platicamos de varias cositas interesantes. Corte a… la segunda ronda no se quedó nada corta, solo que fueron menos orgasmos que la primera ¡Soy una golosa! Siempre quiero más y más. Obvio que el chico por más bello, joven y buen amante, no era superman. Lástima que terminó, fue más de una hora, nos bañamos nos pusimos monos y me pago, ya ni quería cobrarle pero negocios son negocios, así que vénganos tu reino, el placer recibido era parte de mi chamba… jajaja.

En fin con este servicio y este chico comprobé que algunos mitos son verdad. La leyenda urbana del cliente galán todo en uno si existe y ya lo comprobé, aprobé y probé… jaja…


Mil y un besos. 

viernes, 21 de febrero de 2014

Fast Sex


Comida rápida, vías muy rápidas, comunicaciones ultra mega rápidas, sexo, rápido… Rápido, rápido, rápido, ruedan las ruedas del ferrocarril. ¿O cómo era? ¡Uf! Nada más de escribir estas líneas ya me estresé.

Hay tres cosas que me molestan de mi chamba: los regateros, los bromistas y los acelerados. Sí, disfruto un montón mi trabajo con los clientes que la quieren pasar rico o sea la mayoría. Con los que no, pues mejor les saco la vuelta. A los regateros y bromistas desde que llaman los mando bien lejos o sea a chingar a su madre, que ni ha de ser tan lejos pues han de vivir con ella, pero bueno, desde la llamada les dejo claro a estos personajes que mi mecha es corta y mi vocabulario florido muy extenso ¿Pero qué hago con los acelerados? Atenderlos muy tensa. Si desde la llamada me dicen que no tiene tiempo, mejor me evito la tensión y no los atiendo, la ciudad es muy complicada y trasladarse de un lugar a otro por más cerca que este no es fácil, marchas, tráfico, taxistas que no saben dónde queda nada, súmenle que soy mujer muy vanidosa, sé que soy guapa y buenota pero eso no quita que quiera verme más bella… jaja… Siempre lo digo: las prisas, el estrés y el mal sexo no se llevan conmigo. Hagan cita si quieren tener sexo de antología.

Hotel: V Boutique, mi oficina general.
Fecha: La semana pasada
Habitación: Una de tantas.

Me llama un chico, diciendo que esta ya instalado, que vista sexy y llevé disfraz de colegiala. Le comento que tardaré, añado un contratiempo más: encontrar en mi extenso closet el disfraz requerido. Dice que espera. Pues bien, me dispuse a ponerme sexy, a buscar el disfraz y a sortear un tráfico de la vil chingada, llegó, me anuncian, me dejan subir y por fin me encuentro con el chico que quería hacer realidad la fantasía de la colegiala. Le doy un beso y comienza con leves reclamos por la tardanza y contestar seria el teléfono. Si ya tratar de llegar en el menor tiempo posible me había puesto los pelos de punta con sus “leves reclamos” me estresé al triple, obvio mi boquita no solo sirve para chupar penes, y le contesté que había que llamar antes de instalarse, porque no vivía en el hotel, aunque allí me la pasara buena parte de mi día, ese día, valga la redundancia, no estaba allí.

En fin, hice mi ritual de limpieza antes de empezar a cocer el bollo,  me lavé los  dientes, manos y pussy, me disfracé de colegiala y a comenzamos con un rico faje, hasta que al chico le dio complejo de Drácula, le hice la observación de que los chupetones no estaban permitidos, pues mi piel es muy blanca y se marca fácilmente, seguimos con el cachondeo, me baje por los chescos se la chupé de arriba abajo, me volteó he hicimos un corto pero rico 69, seguí lamiéndolo, hasta que me dijo que ya quería metérmela. Ni tarde ni perezosa, lo enfundé y me ensarte, todo estaba perfecto cabalgándolo hasta que cambiamos de a perrito y le dio complejo de roto martillo, me taladro tan duro que por un momento sentí la matriz en la garganta… jajajaja… Grité, aguanté y él se vino ¡Uf! La situación fue dolorosa pero rápida. No tuve orgasmos, enton’s rápidamente me fui a dar un baño para seguir con la segunda ronda y en ésta darme mi gustito… jajaja… pero al salir de la regadera él ya estaba vestido… wua, wua, wua… Le pregunté si no íbamos a seguir poniéndole Jorge al niño, me contesto que ya se tenía que ir… buuuu… Como yo me había tardado en llegar, pues ya no tenía tiempo, échame a mí la culpa, pensé… jajá… Me dio un besito, se fue y a mí me dio el complejo de amante insatisfecha. No me vestí, cambié la tele al canal porno y tuve que hacerme justicia con mi propia mano, grité y gemí, tan fuerte que seguro se escuchó en todo el piso del hotel. Con esto queda claro que la justicia es ciega ¡Comprobado!

El fast sex como la fast food no siempre es sabroso, puede que calme las ganas del momento ¿Pero si te vas a dar un lujo porque no disfrutarlo? Bueno cada quien tiene su mentalidad, pero la mía es darme siempre tiempo para saborear lo que me voy a comer; porque no es lo mismo calmarte el hambre en McDonald’s que en un restaurante francés.

Mil y un besos.